Como lo señaló el Maestro de la Orden, fr. Bruno Cadoré, OP en su Relatio de Statu Ordinis para el Capítulo General de Trogir (2013), a partir de las Actas del Capítulo General de Roma (2010), en su capítulo dedicado al Ministerio de la Palabra (nn. 128-184), se identificó un número de campos de misión sobre los que se animaba a los frailes a profundizar en su reflexión y su compromiso (Relatio 51). A esos temas, se añadieron otros por parte del Maestro con su Consejo y se solicitó a varias provincias en el mundo que reflexionaran sobre estos ámbitos de misión para comenzar el diálogo que pedía el Capítulo de Roma.

El Capítulo General de Trogir (2013) retomó estos temas de misión animando mucho más el diálogo sobre ellos en la Orden. El objetivo de estos “foros” es “es poner en comunicación e intercambiar experiencias entre frailes de diversas partes del mundo que trabajan en áreas semejantes de misión, con la metodología más adecuada para cada uno de ellos” (109). No se trata de una tarea más, sino que busca ser “un estímulo y una fuente de recursos útiles para el desarrollo de su propia misión” (110).Así, el Capítulo exhortó a los frailes comprometidos con alguno de esos ámbitos de misión “a reflexionar sobre él y a tenerlo en cuenta cuando proyecten sus acciones para el futuro” (111).  Los siguientes son los ámbitos de misión de los que se quiere establecer redes de comunicación entre los frailes comprometidos en ellos, haciendo énfasis en algunos retos que el Capítulo General de Trogir destacó sobre cada uno:

1. Emigrantes: acompañar a los emigrantes en la defensa de su dignidad y derechos y analizar con claridad y justicia las diversas responsabilidades en este fenómeno.

2. Pueblos indígenas: acompañar a los pueblos indígenas y anunciarles el Evangelio; defender su dignidad e identidad; luchar contra la explotación de su medio vital.

3. Diálogo interreligioso: contribuir a una comprensión mutua entre los fieles de distintas religiones; tarea urgente en todas partes a causa de la creciente globalización y de las amenazas a la paz.

4. Pastoral en los centros de la ciudad: ofrecer espacios de encuentro y escucha tanto a quienes viven en la soledad y abandonados como también a aquellos que no vienen habitualmente a nuestras iglesias.

5. Peregrinaciones y devoción del rosario: aprovechar estas formas tradicionales de devoción mariana para favorecer una relación vital con Cristo a partir de la meditación del Evangelio con María.

6. Ministerio parroquial: cuidar la calidad de la predicación y la formación en la fe, e ir más allá de los límites del templo para acercarse a los alejados y a los jóvenes.

7. Educación y evangelización: buscar las maneras más adecuadas de comunicar la fe y los valores humanos a los jóvenes que buscan la verdad, la libertad y la solidaridad, privilegiando en especial la protección de la vida, del matrimonio y de la familia.

“Entre los proyectos desarrollados a partir de 2010, tiene una importancia particular el denominado “Proceso Salamanca”. Consiste en un modo peculiar de colaboración permanente entre los frailes comprometidos en la misión y los frailes dedicados a los estudios, tal como ocurrió en el siglo XVI entre los misioneros en el Nuevo Mundo y los frailes del Convento de San Esteban de Salamanca”(ACG Trogir n. 112).