El fenómeno de las migraciones es una realidad que determina los compromisos en varias provincias, a veces por medio de proyectos específicos o también cuando se trata de integrar a las poblaciones migrantes en pastorales parroquiales, escolares o universitarias. La realidad que viven las poblaciones migrantes con frecuencia revela el estado de las sociedades que las acogen y no puede dejarnos indiferentes frente a la prioridad que la Orden quiere darle a la promoción de los derechos y de la justicia. Debemos prestarle atención especialmente a la pregunta que aparece hoy cuando muchos migrantes, a lo largo de esta experiencia difícil, abandonan la Iglesia Católica. ¿Qué está pasando? ¿Cómo se articula la ayuda que podemos (y debemos) dar a estas personas y el acompañamiento en la fe? La realidad internacional de la Orden podría ser una posibilidad muy valiosa para desarrollar entre nosotros, de país a país, de cultura a cultura, intercambios de conocimiento y formas de colaboración para brindar un apoyo adaptado a esta población en su experiencia humana y creyente.

(Relatio de Statu OrdinisTrogir, n. 57)