La gran diversidad de presencias de la Orden lleva a los frailes a encontrarse con las otras Iglesias cristianas y con las otras religiones, las grandes religiones llamadas de Libro, las religiones de Asia, religiones tradicionales, o incluso, diferentes corrientes de búsqueda y de vida espiritual. Aunque los análisis del « mundo globalizado » insisten con frecuencia en los procesos de « secularización », se debe insistir también en una vitalidad real de las realidades religiosas en nuestro mundo. Siendo fieles a los orígenes y a la historia de la Orden, algunos frailes ya están comprometidos en estos diálogos y en un esfuerzo de comprensión. ¿De qué modo se les puede apoyar y, sobre todo, cómo hacer que la predicación de la Orden se beneficie de su trabajo? Es esencial que se continúe lo que se ha venido adelantando en el campo del ecumenismo en diferentes lugares de la Orden, en el conocimiento de las culturas y de las tradiciones judías y musulmanas. ¿No habría que promover también la reflexión sobre las religiones llamadas tradicionales, sobre todo, en África? Evocando los tiempos de la fundación de la Orden, y mirando el contexto contemporáneo, ¿no deberíamos dar una prioridad más clara a los mundos y culturas del Islam?  La  presencia de nuestros hermanos y hermanas en estos lugares fronterizos de encuentro, frecuentemente marcados por realidades humanas y sociales difíciles, donde las minorías debilitadas pueden ser mediadoras de paz, debe ser una oportunidad permanente para que la Orden entera renueve su predicación. Las « Jornadas Romanas » (ACG Rome, 164-165) tienen un papel importante en este sentido.

(Relatio de Statu Ordinis Trogir, n. 60).