Fue ordenado sacerdote en Montevideo Fr. Edgar Olmedo op

 

Fray Edgar Rubén Olmedo Acosta OP, del Vicariato Anton Montesino de Uruguay y Paraguay (perteneciente a la Provincia de Hispana), fue ordenado sacerdote el domingo 29 de julio por el Arzobispo de Montevideo, Cardenal Daniel Sturla.

La ordenación sacerdotal de Fray Olmedo tuvo lugar en la Parroquia Santísima Trinidad a cargo de la Orden de Predicadores, ubicada en la periferia de Montevideo.

En una Iglesia colmada, acompañaron a Fr. Edgar, oriundo de Paraguay, los frailes dominicos presentes en Uruguay, algunos de Paraguay, Buenos Aires, el Vicario Regional del Vicariato Anton Montesino, Fray Rafael Colomé OP, sacerdotes del clero diocesano, familiares cercanos, religiosas y laicos allegados, así como integrantes de las comunidades de las Parroquias dominicas ubicadas en Montevideo.

Fray Edgar nació en 1982 en la ciudad paraguaya San Joaquín, (Caagauzú). Inició el noviciado en el año 2005 en Mar del Plata (Argentina), y realizó su profesión solemne el 25 de enero de 2014. Se encuentra prestando su servicio pastoral desde hace 4 meses en Uruguay, en la Parroquia donde fue ordenado.

El Cardenal Sturla comenzó su homilía agradeciendo la presencia de la hermana de Fray Edgar que llegó a Montevideo desde Paraguay para acompañarlo en ese momento tan gravitante de su vida, así como de los dominicos del país hermano. Luego fue narrando trazos de la vida de Fray Edgar y de la familia cristiana en la que nació. Contó que su abuela es gran devota del Rosario, “esa hermosa tradición religiosa que quizás entre nosotros uruguayos está medio apagada pero que en Paraguay está muy presente”.

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Luego de conocer distintos carísimas como jesuitas y franciscanos, Fray Edgar dejó su ciudad natal para ir a estudiar a Asunción y un día un sacerdote le dijo: “Yo te veo perfil para dominico”. Así comenzó su experiencia, a los 22 años, en la Orden de Predicadores.

El Arzobispo de Montevideo compartió que el nuevo sacerdote cursó la Filosofía en Asunción, el Noviciado en Mar del Plata, y Teología en Buenos Aires, siendo motivo de su estudio las cartas del Cardenal Bergoglio (hoy Papa Francisco) relativas a “cómo la Iglesia entiende que debemos actuar frente a las situaciones de conflicto en la sociedad”.

“Edgar quiere ser sacerdote que escucha al Señor escuchando también al Pueblo de Dios”, relató el Cardenal Sturla al compartir algunas conversaciones que sostuvo con él previo a la celebración de la ordenación sacerdotal.  Como Salomón (figura del Antiguo Testamento), Fray Edgar desea “un corazón que escucha” y “escuchar en Cristo donde Dios lo está llamando hoy en día”, acotó el Arzobispo de Montevideo.

En este sentido, el Cardenal evocó a un obispo mártir argentino, Mons. Enrique Angelelli, quien decía a sus sacerdotes que debían tener un oido en el pueblo y otro en el Evangelio. “Escuchar a la gente y a Dios, qué bueno cuando estas escuchas coinciden y podemos decir por acá es donde Dios me invita a caminar”, expresó.

Reflexionando sobre el Evangelio correspondiente a ese Domingo, que alude al relato de San Juan de la multiplicación de los panes, el Cardenal Sturla destacó la presencia de un chico que tiene 5 panes y dos peces y los pone a disposición del Señor, “en vez de guardárselos para sí y sus amigos”. “¡Cuánto nos dice esta Palabra de Dios de poner lo que somos y tenemos a disposición de Jesús para bien de nuestros hermanos!”, subrayó.

“Junto a la escucha del Evangelio y de la gente está el anuncio que, por pura Gracia, tenemos que hacer”, resaltó el Arzobispo. “¡ Qué bueno entonces que seas un predicador, siguiendo los pasos de Santo Domingo y los santos de tu Orden que escuchando al Señor y a la gente fueron capaces de anunciar!”, le dijo el Cardenal Sturla a Fray Edgar.

Concluyendo su prédica, el Arzobispo de Montevideo le recordó a Fray Edgar que celebrar la Eucaristía es lo más significativo del sacerdocio. Lo animó a recordar, siempre, que “la comunidad celebra contigo estando presente o no, junto al altar del Señor. Nunca estarás solo, siempre estará la gente por la que entregas tu vida”.

Al finalizar la celebración Eucarística, Fray Edgar agradeció en guaraní y en español a los hermanos sacerdotes que lo han acompañado y a las comunidades con las que ha compartido su camino. Siguiendo una tradición paraguaya en la que los hijos le piden la bendición a las madres antes de salir, al no encontrarse presente su mamá, Fray Edgar le pidió la bendición a su hermana.

Luego de la Eucaristía los presentes compartieron un fraterno ágape en el salón parroquial.

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El Vicario Regional del Vicariato Regional Fray Anton Montesino, Fr. Rafael Colomé OP, saluda al flamante sacerdote

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